domingo, 4 de enero de 2015

LONDRES. DÍA 5.

Nuestro último día completo en Londres comienza con más bullicio de lo habitual. El Hotel cuelga el "Sold Out". Los pasillos parecen la "Oxford Street", el tránsito al ascensor se ha multiplicado por cien. El suelo de madera cruje sin parar y nosotros bajamos a la salita del desayuno por la estrecha escalera victoriana. La fila de la tostadora llega hasta el pasillo. Maku se hace con una mesa mientras yo avanzo lentamente en la fila.

Junto a nosotros se sientan cuatro chicas españolas muy jóvenes. Cuando no he terminado media tostada son ya el centro de atención del comedor, hablan muy alto y critican absolutamente todo: la comida, los ingleses, los atuendos de los clientes del hotel... Por lo visto llegaron ayer de madrugada y van a estar aquí dos días. Siento vergüenza ajena de mis cuatro adolescentes compatriotas. Creo que la regla número uno cuando sales de tu País ( estés o no sin civilizar) es respetar las costumbres y sobre todo a los ciudadanos del País que visitas. Estás chicas por la educación que muestran, no deberían dejarles salir de su barrio. Una pena.

Salimos rumbo a Nothing hill. Hace mucho frío, pero no sopla el viento, por lo tanto es un frío agradable. Algo bueno de vivir en Zaragoza y de sufrir el cierzo de la ribera del Ebro es que el frío se convierte en algo "relativo" cuando sales de viaje. De todos modos, daría cualquier cosa por no tener que sufrirlo, pero de mi historia de amor - odio con Zaragoza hablaremos en otro Post.

Una parada de metro nos separa de Nothing Hill. Nada más salir de la boca del metro damos con "Portobello Road" ( está muy bien indicado). Es temprano todavía y el mercadillo no está montado. En 2010 no pudimos ver este mercadillo ya que solo se monta los sábados y no pudimos coincidir. 
Una de las principales características de Nothing Hill son sus casas de colores. Su estructura victoriana y su "olor" a San Francisco. Estoy convencido de que cuando levantaron la ciudad del "Golden Gate" sus referencias en cuanto a arquitectura fueron Londres y más concretamente: Nothing Hill. Se convierte rápidamente en mi barrio favorito de Londres. El color de las fachadas, la diversidad de la gente, los establecimientos..... sería el barrio perfecto ¡¡





Cuando sobrepasamos el medio millar de fotos, el mercadillo está completamente montado. Desde el comienzo de la calle podemos ver la "Portobello Road" completamente a rebosar: Puestos de comida con gran variedad de platos de todos los países y culturas que puedas imaginar, antigüedades, juguetes, discos..... nada más comenzar a caminar nos sorprende un grupo de chavales que cantan a Capela grandes éxitos de la última década. Uno de los chicos es clavado al protagonista de la peli "Crepúsculo", será nuestro Eduard Cullem durante la próxima media hora. Lo hacen realmente bien, sus angelicales voces se solapan unas a otras no echando absolutamente nada de menos los instrumentos. Se forma una gran expectación alrededor de los muchachos. Se han ganado nuestras libras, ha sido un gran Show.

A escasos cien metros, en el primer cruce. Un viejo rockero se hace con el alma de la calle tras su puesto de Cd´s y discos de vinilo, en sus cajas y de sus altavoces suenan los mejores: Beatles, Dylan, Stones, ... se podría decir que este Señor es el Dj de "Portobello Road".

En la siguiente esquina, un tipo con un atuendo muy de granja americana de los 50 aporrea un enorme contrabajo. El enorme instrumento y su voz derraman un carisma y una autenticidad arrolladora. Hubiese permanecido mirándolo horas y horas, pero tenemos todavía mucho por ver.

Cuando llegamos al final de la calle comienza otro mercadillo anexo, con ropa vintage. En el puesto de la esquina damos con el suministro oficial de sombreros Londinenes. Aquí es donde todo el mundo compra los sombreros que hemos ido viendo a lo largo de la semana. No era nada fácil encontrarlos. Una elegante señora lidera el puesto y nos ofrece diferentes tallas. Maku ya ha consiguió el suyo hace unos días tras una dura búsqueda. Si vas a Londres y buscas un sombrero, espera al sábado y en Portobello encontraras de todo.







Pegado al mercadillo vintage se asoma otro mercadillo más. Los puestos se enlazan unos con otros. Esté está regentado en su mayoría por una comunidad negra. En el primer puesto suena música reggae y el dueño es un tipo con rastas escondido bajo una enorme gorra con los colores de la bandera de Jamaica que baila sin parar un temas tras otro. Desborda energía, felicidad, alegría.... a aquel tipo se le ve enormemente feliz vendiendo discos y a mi la gente que transmite felicidad me llega. No puedo evitar esbozar una sonrisa.

Si fuese director de cine, si estuviese pensando grabar una película, si necesitase un plano invernal en un ghetto.... contrataría al hombre que tres puestos más adelante degusta un café. Su rostro tenso, la mirada perdida bajo el puente, su piel marcada de vida, el humo de su bebida acariciándole la barba y sus guantes negros cortados en la mitad de sus falanges, hacen de él un objetivo atractivo para cualquier cámara. Estoy a punto de fotografiarlo pero me clava la mirada cuando apenas le he apuntado con la cámara. El tipo no pestañea, el humo del café se pierde cielo arriba junto con mi idéa de fotografiarlo. Si algún día ruedo una película vendré por tí tipo duro, serás el mejor plano de mi película.

Nos hacemos con un bocadillo de pollo y una especie de bollo relleno de Nutella. Tener la comida de forma tan accesible me encanta. Me encantaría que llegase a España de forma más masiva la cultura del "Take Away", tenemos mejor clima que en muchos lugares donde es todo un éxito desde hace décadas y teóricamente sería más fácil instaurarlo, pero poco a poco. En España no somos muy de comer caminando todavía, al menos en la ciudad donde vivo. Somos más de mantel, vino y cubiertos.... pero comienzan a verse nuevos negocios que proponen ideas nuevas. Todo se andará.




Recorremos tres o cuatro veces la "Portobello Road", el bocata de Pollo y el dulce de Nutella baja a nuestros pies dejando un vació en nuestros estómagos. Las hamburguesas del "Honest Burger" reclaman su sitio en nuestra panza. Nos dejamos seducir y la suerte se alía con nosotros; está todo reservado, pero si esperamos media hora nos hacen un hueco junto a la ventana.

La media hora de espera se convierte en una auténtica tortura. Las hamburguesas pasean sobre los platos de los camareros dejando un aroma que hace que nuestros estómagos rujan y nuestras bocas segreguen agua. Mucha gente entra buscando sitio sin encontrar fortuna, está todo lleno. Los camareros tienen mucho estilo: zapatillas nike, vaqueros rotos muy pitillos, camisetas anchas, tatuajes y cortes de pelo imposibles. Nos toca. Pedimos dos completas y una limonada casera; una de las especialidades de la casa. Al otro lado de la ventana, Portobello sigue siendo un mar de gente. La hamburguesa resulta deliciosa, quizá sea la mejor que hemos comido en estos cinco días aquí. Recordad, si venís al mercadillo de Portobello, reservad por la mañana en "Burguer Honest" y a mediodía es una gran opción para comer ( está bien de precio para ser Londres).




Pensábamos echar aquí todo el día, pero la verdad es que ya no hay mucho más que ver. Maku no ha dado con su abrigo. Propongo quemar el último cartucho volviendo a "Oxford street" y tratar de encontrarlo. Nada más entrar en el metro notamos que hay el doble de gente. Llegamos a nuestra parada, la gente colapsa literalmente los pasillos de la estación de metro. No es posible avanzar. Es sábado, es el fin de semana del Black Friday y estamos a tres semanas de la Navidad.... venir aquí ha sido una de las peores ideas que he tenido en mi vida. Odio las aglomeraciones. Los empleados del metro hacen de semáforos; paralizan a la gente en los pasillos dando paso a otros, por turnos. El calor es sofocante, alguien no se ha duchado y comienzo a encontrarme realmente mal. Parece mentira que una ciudad como Londres no tenga un plan para superar este tipo de problemas. Se supone que es una de las ciudades más visitadas del mundo, con un tráfico de metro espectacular.... pero aquí estamos, parados desde hace mas de veinte minutos con un tipo delante que no se ha duchado en seis o siete meses. Al fin se escucha un grito, un pito y la "pelota" de gente comienza a rodar. En cinco minutos estamos fuera.

En la calle encontramos el mismo panorama que en el metro pero sin el tipo con alergia a la ducha de delante y al aire libre. Es imposible caminar. Entramos a un par de tiendas pero un Tsunami de gente ha arrasado con todo. La ropa por el suelo o amontonada en las estanterías, las dependientas con cara de estar combatiendo en Vietnam, gente probándose cosas en el medio de la tienda.... Londres está siendo arrasado.

- Cariño, siento mucho lo de tu abrigo, en Zaragoza removeremos cielo y tierra para encontrar uno de ese rollo.
- Si, si, vámonos de aqui.

( A la vuelta, Maku encontró su abrigo colgado en una tranquila tienda de un centro comercial de Zaragoza).

Volvemos al metro. Hay más gente que antes. Ahora ya sabemos lo que hay, la clave es ponerse cerca de alguien que huela como una persona normal y tratar de dejar la mente en blanco hasta que la vorágine avance. A lo que me quiero dar cuenta han pasado quince minutos, al fin entramos al metro. Llegamos a la tranquilidad de Paddington en medio de la noche, bajo una fina capa de niebla. Nos metemos en un restaurante italiano en busca de una pizza. Los camareros ya no tienen ese rollo de Portobello. Camisa blanca, pantalón negro, bolígrafo en el bolsillo de la camisa y una libreta; lo que viene siendo el camarero de toda la vida. Dos pizzas y dos copas de vino después estamos en el hotel. El episodio del metro me ha dejado K.O.

Hacemos hueco en las maletas. Se acaba nuestra estancia en Londres. Han sido cinco días inolvidables, conociendo el Londres que de verdad queríamos ver. Hemos practicado Inglés y si, debemos mejorar sobre todo el "Listening", pero el paso que hemos dado ha sido gigante, al menos el mío. Este viaje me va a motivar todavía más en mi lucha por vencer al English¡¡¡

Última noche en este incómodo colchón. Good night¡¡









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